Te he buscado en las simas más profundas,
quiero hallarte en el fondo de la mar,
soy dispuesta a los montes escalar
y a llegar a las tierras más inmundas.
Busco errante el lugar en donde abundas,
y maldigo sin tregua el loco azar
que te porta a ese inhóspito lugar
donde pueblas mis noches infecundas.
Mi corazón anda buscando en vano
los latidos que brotan de tu pecho,
y se entrega a la frustración segura.
No me dejes, por dios, dame tu mano...
¿No ves las llagas de este amor maltrecho?
¡Rescátame por fin de esta locura!
Esta es mi carita expectante y mustia, siempre que no te tengo...
Pero mañana será otro día. Y puedo vivir una noche más sin ti...
¡Te adoro!
"Esas ganas de nada, menos de ti..."
Siempre me pareció magistral esta frase del gran Sabina. Tanto es así que la tuve mucho tiempo en el Messenger (después la sustituí por otra del Tenorio).
El caso es que expresa muy bien el sentimiento de apatía, desidia, desgana, nostalgia y tristeza que te domina cuando echas de menos a alguien que no puede o no quiere estar contigo.
Y lo deseas y lo necesitas de tal forma, que el resto del mundo, de las personas y cosas que te rodean, pierden toda importancia.
Y venderías tu alma por una mirada.
Y darías tu vida por un abrazo.
Y por un beso, cual Bécquer, "yo no sé" lo que darías por un beso...
Conozco muy bien ese sentimiento del que hablo. Tú me entiendes, ¿verdad, Carlitos?
Y sabes, chiquitín febril, que yo te adoro...
Ponte bueno, que te echo de menos... Y me muero por verte...
Muaaaaaaaaaa
Dices que tienes juanetes
en el corazón.
Palpitantes carnosidades
de amor
Abultaciones mimosas
que dan regocijo.
Cálidas excrecencias,
de placer sumo.
Y dices que es por quererme,
por amarme de tal modo,
que tu corazón necesita
una urgente pedicura
(o cardiocura).
Que te duelen los latidos,
se te acelera el tic-tac,
y tus eminencias óseas
brincan como conejillos,
ora excitados,
ora asustados,
ora transidos
de tanto amor...
Amor mío:
me hacen gracia tus achaques...
Mas soy feliz siendo la única,
la indiscutible patrona,
de las protuberancias
de tu centro vital.
Te amo
Es inútil resistirse al amor. Cuando te hieren sus flechas, estás perdida...
Carlitos, ¿conoces este poema de Gabriela Mistral? Se titula "Amo amor"
"Anda libre en el surco, bate el ala en el viento,
late vivo en el sol y se prende al pinar.
No te vale olvidarlo como al mal pensamiento:
¡le tendrás que escuchar!
Habla lengua de bronce y habla lengua de ave,
ruegos tímidos, imperativos de mar.
No te vale ponerle gesto audaz, ceño grave:
¡lo tendrás que hospedar!
Gasta trazas de dueño; no le ablandan excusas.
Rasga vasos de flor, hiende el hondo glaciar.
No te vale el decirle que albergarlo rehúsas:
¡lo tendrás que hospedar!
Tiene argucias sutiles en la réplica fina,
argumentos de sabio, pero en voz de mujer.
Ciencia humana te salva, menos ciencia divina:
¡le tendrás que creer!
Te echa venda de lino; tú la venda toleras.
Te ofrece el brazo cálido, no le sabes huir.
Echa a andar, tú le sigues, hechizada, aunque vieras
¡que eso para en morir!"
Así, así de atrapada, pillada, cautiva en las redes del amor, estoy yo desde que te conocí. Y lo malo es que me gusta...
PEQUEÑA KOALA SAPIENS, VICIOSILLA DEL EUCALIPTO Y DEL SUEÑO CEPORRO, BUSCA TRAMPERO DE BUEN VER PARA PASAR UNA NOCHE DE LUJURIA. NO NECESITA VENIR LAVADO: MEADA INCLUIDA. INTERESADOS CONTESTAR A ESTE ANUNCIO. ABSTENERSE CURIOSOS Y DEPRAVADOS (SÓLO SEXO CON AMOR)
La lombriz se ha calado las lentes para no perder de vista a su gusano del alma. ¡Es tan guapo! ¿Tan verde y gordezuelo! ¡Tan babosín!
¡Aaaaay, cómo te quiero!
Pensando al amor cazar,
yo me hice cazador,
y a mí cazóme el amor.
Entré muy descuidado
en el monte de Cupido,
por ver si había venado
y hallé un ciervo escondido:
muy a paso sin ruido
arrojéle un pasador,
y a mí cazóme el amor.
Desque herido le vi
empecé a correr tras él,
y corriendo me perdí
por una sierra cruel;
pero al fin vi un vergel,
que sois vos, lleno de flor,
y allí cazóme el amor.
Quiero estar junto a ti y contar los latidos de tu corazón. ¡Te amo, ratoncito!
Siempre, siempre pensando en ti...
¡Oh niebla del estado más sereno,
Furia infernal, serpiente mal nacida!
¡Oh ponzoñosa víbora escondida
De verde prado en oloroso seno!
¡Oh entre el néctar de Amor mortal veneno,
Que en vaso de cristal quitas la vida!
¡Oh espada sobre mí de un pelo asida,
De la amorosa espuela duro freno!
¡Oh celo, del favor verdugo eterno!,
Vuélvete al lugar triste donde estabas,
O al reino (si allá cabes) del espanto;
Mas no cabrás allá, que pues ha tanto
Que comes de ti mesmo y no te acabas,
Mayor debes de ser que el mismo infierno.
Luis de Góngora
CUANDO MI ALMA ESTÁ HERIDA, NO HAY MEJOR TIRITA QUE TUS BESOS, NI MEJOR BÁLSAMO QUE TU VOZ, NI MEJOR MEDICINA QUE TU ABRAZO.
CUANDO MI ALMA ESTÁ FRACTURADA, NO HAY MEJOR RADIOGRAFÍA QUE LA DE TU MIRADA, NI MEJOR CABESTRILLO QUE EL DE TU SONRISA.
¡MIRA QUE SUFRO A VECES POR TI...! PERO NADIE COMO TÚ PARA, EN UN INSTANTE, SABER CURARME EL ALMA...
GRACIAS, MI PEQUEÑO DOCTOR... ¡YO TE AMO!
Este amor está minando mi salud. Está quebrando mi paciencia. Está anulando mi ilusión.
Dicen que el tiempo todo lo cura. Pero además todo lo mata.
Hoy mi punto de vista es opaco y pesimista.
Hoy te quiero. Y hoy quiero que me quieras más.
Que no pida nada no implica que no espere nada. Mucho menos que no necesite nada.
Necesito.
Te necesito.
Sólo el viento cálido de la noche de septiembre me comprende.
Yo te amo
Algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna,
y le hablo de esa amante inoportuna,
que se llama soledad...
Porque media hora contigo puede ser un mundo...
¡Siempre, siempre te añoro y te necesito!
He regresado.
Estoy aquí.
Esta mañana te he reencontrado y me has dado amor con tus ojos, con tus labios, con tus brazos y con todo tu cuerpo.
Y tu alma ha bromeado con la mía. Y han sido cómplices. Y han conversado en despreocupado jolgorio.
He sido feliz.
Hemos sido felices.
Te has vuelto a ir.
Pero te espero...
¡¡¡Ya me vooooooy!!!
¡Qué penita dejarte, Tachen!
Pero volveréeeeee...
La chica tiene dos pretendientes. ¿Cuál elegir?
Uno de ellos es un comerciante adinerado, barrigón y bonachón. Un tipo aburrido que no ha salido nunca del pueblo, ni falta que le hace. Un hombre tierno que le trae bombones y flores, y la lleva de paseo a la orilla del mar. Uno de esos individuos a quienes cuesta horrores hacer una declaración de amor, y expresar con palabras sus sentimientos. Pero que dice que la aprecia y que podrán formar una familia juntos. Tendrán dos niños, un perro y los domingos comerán paella en casa de su mamá.
El otro candidato es un marinero que pasa largas temporadas en el mar, mientras ella, ansiosa, espera su regreso. Es un hombre atractivo y curtido por sus vivencias. De vez en cuando le trae una caracola de una playa lejana y la invita a escuchar en ella el sonido del océano. Habla con voz pausada e hipnótica y le cuenta mil y una aventuras, y la transporta a lugares idílicos con los que ella no puede sino soñar. Y, sobre todo, le habla de amor con vehemencia y pasión. Y la emociona hasta las lágrimas. Y, mirando sus ojos verdes, ella cree estar viendo el color del mar.
El marinero no le promete nada: ni familia, ni niños, ni paella, ni vida en común. Cuentan las malas lenguas que tiene una novia en cada puerto. Peor aún: que tiene una mujer e hijos en un país lejano.
Las buenas gentes del lugar aconsejan a la muchacha que se una al comerciante.
Pero ella sólo sabe soñar con el marinero.
Quizás con el rico mercante tendría una vida más cómoda y sosegada. Pero la pasión, la aventura, la felicidad, y el amor sin condiciones sólo lo encontrará al lado de su nauta.
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Un día la joven y el marinero se escaparon juntos. Varios meses después, el capitán de un carguero que atracó en aquel puerto, dijo haberlos visto en una isla remota. Nunca había contemplado jamás a dos personas que transmitieran tanta paz y felicidad.
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¡Uli, es para ti! ¡Te amooooooooooooo!
El próximo sábado me voy de viaje a Alemania. Haré un circuito de 11 días por la "Ruta Romántica" + Berlín.
Estas son las previsiones del itinerario. El resultado, lo contaré a mi regreso:
1er día, sábado: Volamos con Lufthansa a Munich. El avión sale a las 15:30 y llega a las 18:00 Espero poder aprovechar un ratito para pasear por el centro de la ciudad
2º día, domingo: Por la mañana visitamos Munich (la Marienplatz, el palacio de las ninfas, el ayuntamiento y el Glockenspiel, Massimilianstrasse, la villa olímpica, etc). Por la tarde nos desplazamos hasta el famoso castillo de Neuschwastein o del Rey Loco.
3er día, lunes: Salida hacia el pueblo medieval de Meersburg. Atravesaremos la Selva Negra hasta llegar a su capital, Friburgo.
4º día, martes: Salimos por la ruta romántica hacia un pueblito de nombre impronunciable (Rothenburg-ob-der-Tauber) que tiene pinta de ser precioso. Continuaremos viaje hasta Frankfürt.
5º día, miércoles: Saldremos hacia el valle del Rhin y realizaremos un crucero por el mismo, descubriendo su entorno. Después continuaremos en bus hasta Colonia.
6º día, jueves: Salimos por la cuenca del Ruhr a Hamelín (la del famoso flautista...) y de allí continuaremos a la ciudad portuaria de Hamburgo.
7º día, viernes: Nos quedamos en Hamburgo para visitarla a fondo (catedral, ayuntamiento, puerto, iglesia de San Jakobi...)
8º día, sábado: Salida hacia Berlín y primer contacto con la capital alemana.
9º día, domingo: Visita guiada de la ciudad (Puerta de Brandeburgo, restos del famoso muro, museo de Pérgamo, iglesia conmemorativa del káiser...) Por la tarde existe la opción de visitar el campo de concentración de Sachsenhausen.
10º día, lunes: Día para continuar viendo Berlín a nuestro aire o hacer una excursión al palacio de Postdam (el Versailles berlinés)
11º día, martes: Emprendemos la vuelta a casa. Nuestro avión sale a las 13:05. Tenemos que hacer escala en Munich y llegaremos a Madrid a las 17:20.
¡Y fin de viaje!
Tarde tediosa, de inquieto letargo
y ojos ardientes y arrasados.
Agosto frío.
Agosto, tan turbio y límpido,
que quisiera tacharte con el paño
de limpiar los cristales.
Caminas con paso lento
por más que miro el reloj.
Hay un corazón desbocado
brincando en mi pecho,
y un nido de avispas en mi boca.
Agosto doloroso.
Hoy me siento tonta y sola
frente al mundo de los otros.
Tarde serena por fuera.
¡Si no me palpitaran las sienes
pidiéndome a gritos
un poco de amor!
Agosto falsario.
¿Y tú, amor, tú dónde estás...?
Mi alma, que hoy se encuentra en travesía
por ondas que la llevan a tu puerto,
embiste con bravura el mar abierto,
afronta soledad, melancolía,
Y lucha con las olas a porfía,
como si fuese marinero experto.
Busca en el horizonte un dato cierto,
que le llene los ojos de alegría.
Y te halla sentado allí en tu barca,
la sonrisa prendida de la boca,
y los brazos tendidos al abismo.
Y le sellas los labios con tu marca,
y le incendias la vista, medio loca,
y se queda a morar sobre tu istmo.

Ya está otra vez Penélope tejiendo amor...
Hasta pronto, querido, Uli.
Te espero...
Siempre
¡¡¡Esta ratita te manda un beso!!!
"Vámonos, donde nadie nos juzgue, donde nadie nos diga que hacemos mal.
Vámonos, alejados del mundo, donde no haya justicia ni leyes ni nada,
na' más nuestro amor..."
Mi querido Tico, nos vamos cuando tú quieras...
Boca que arrastra mi boca,
boca que me has arrastrado,
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas,
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos fúlgidos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.
Beso que rueda en la sombra,
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.
Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.
¡Cuánta boca enterrada,
sin boca, desenterramos!
Beso en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.
Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.
He de volverte a besar,
he de volver, hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.
Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.
Hoy es treinta de junio.
Tengo todo el tiempo en mis manos para disfrutar.
Atrás quedaron los días de rutinas y estrés, las repetitivas jornadas laborales. ¿Quién no desea vehementemente unas vacaciones...?
Pero en este instante en el que estoy en la posición de salida, a puntito de escuchar el pistoletazo que marca el inicio del añorado descanso, me siento un poco como el corredor de fondo que no ve una meta certera e ilusionante y corre por pura inercia...
¡Bendito ocio, que tanto anhelamos mas, al conseguirlo, se nos derrite en las manos como un polo a pleno sol!. ¡Maldito tiempo, que se nos escapa sin remedio, cuando quisiéramos atraparlo, enjaularlo y acumularlo para ocasiones más oportunas!
Apetecidas vacaciones... Sesenta y dos espléndidos días que serían magníficos a tu lado pero frustrantes y angustiosos sin ti.
Aburridoras tardes de julio, tórridas noches de agosto, moscas, calor y sol-edad...

HOY TAMBIÉN TE ECHO DE MENOS ...
Está latiendo por ti...
Hoy estoy nerviosa, tristona, apagada. Hoy estoy perdida porque estoy sin ti.
Y me aferro a la rama de mi eucaliptus, e intento echarme una siestecita para matar el tiempo y la angustia. Pero no duermo. Pienso en ti y te echo de menos...
Donde quiera que estés, Koralino, te mando todo mi amor.
Esta es una de las fotos más bonitas que he hecho nunca. Se trata de un atardecer sobre el río Volga en Rusia, y está tomada en agosto de 2006
I got all my life to live, and I got all my love to give, I will survive, oh yeah!
Antes de desencadenarse la gran tormenta el ambiente era bochornoso. El cielo engriseció. Todo pareció estancarse: imágenes, sonidos, el correr del reloj... El aire semejaba poder cortarse con un cortaplumas.
Y, de repente, el cielo ha retumbado y ha quedado rasgado por la luz de un rayo. La penumbra ha silueteado farolas, perros y dueños. Todos llevábamos cara de soportar la pesada carga de nuestro sudor.
Un trueno, un relámpago. Y otro y otros más. Y por fin la lluvia beatífica que ha bajado a golpearnos, al principio con cariño y después con furia. La hemos contemplado entre sobrecogidos, agradecidos y admirados. La hemos visto correr por nuestros brazos y rodillas desnudos. Ha chorreado de nuestros flequillos. Ha provocado inundaciones, cortes de luz y tema para comentar durante el resto de la tarde.
Yo he recibido en mi piel la tormenta, como quien recibe el abrazo de un amante esperado largo tiempo.
Y mientras corría bajo el aguacero, te echaba de menos, mi querido Ulises, mi pequeño marinero...
Qui peut être cet autre
Qui sera cet intrus
Dans tout ce qui fut nôtre
Quand je ne serai plus...?
"ESAS GANAS DE NADA MENOS DE TI...", Joaquín Sabina
"AMA Y HAZ LO QUE QUIERAS", San Agustín
"¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!", Ernesto "Che" Guevara
"YO SIEMPRE CUMPLO LO QUE PROMETO", Promesa
Callad por Dios, ¡oh don Juan!
que no podré resistir
mucho tiempo sin morir
tan nunca sentido afán.
¡Ah! Callad por compasión,
que oyéndoos me parece
que mi cerebro enloquece
y se arde mi corazón.
¡Ah! Me habéis dado a beber
un filtro infernal, sin duda,
que a rendiros os ayuda
la virtud de la mujer.
Tal vez poseéis, don Juan,
un misterioso amuleto
que a vos me atrae en secreto
como irresistible imán.
Tal vez Satán puso en vos:
su vista fascinadora,
su palabra seductora,
y el amor que negó a Dios.
¡Y qué he de hacer ¡ay de mí!
sino caer en vuestros brazos,
si el corazón en pedazos
me vais robando de aquí?
No, don Juan, en poder mío
resistirte no está ya:
yo voy a ti como va
sorbido al mar ese río.
Tu presencia me enajena,
tus palabras me alucinan,
y tus ojos me fascinan,
y tu aliento me envenena.
¡Don Juan! ¡Don Juan!, yo lo imploro
de tu hidalga compasión:
o arráncame el corazón,
o ámame porque te adoro.
Noche de junio.
Serena.
Oigo, a lo lejos,
el canto de buenas noches
de los pajaritos.
Entonan un adiós urgente
antes de acomodar su cabeza bajo el ala
Cierro los ojos,
abro los brazos
y dejo correr el aire a mis costados,
seco y caliente.
Me gustaría ser avecilla
y refugiarme esta noche bajo tu ala protectora.
Pero no te puedo hallar...
El sol se ha puesto,
y ha dejado de rastro una luz velada
que proyecta sombras a mi alrededor.
Y te busco entre las sombras,
pero cae la noche,
cada vez más oscura.
Luna menguante.
Corazón menguante.
Estoy triste.
Porque tú no estás..